Winter.


Está pasando. No te has dado ni cuenta ni has percibido una sola señal. He de recordar(me) que ya llevas más de un mes. De invierno. Donde todo se vuelve tenue y frío. Y (casi) siempre te acaba atrapando, al asumir que no quieres dejarlo solo.  Que quieres acompañarlo un año más, y dejar la resiliencia para ocasiones menos álgidas.

Hay momentos (inviernos) que marcan. Que durante su transcurso sabes que permanecerán en tu retina por mucho tiempo que pase. Instantes que presientes que recordarás toda la vida, porque tu mismo, te encargarás de buscarlos en tu mente en cualquier momento para que no desaparezcan.

And I remember the truth,  A warm December with you

Mientras sueñas, todo es posible. De ahí la falsa creencia de pensar que nada podrá superar un sueño. Quizá porque sean intangibles.  Cuántas veces os han dicho: «Ni en sueños!»  Pensamos que los sueños son lo mas, que nunca se cumplen, pero ¿que haces cuando despiertas  y te encuentras viviéndolos? Yo, solo tengo que abrir los ojos cada mañana.

Lo que el corazón anhela la mente se lo muestra. Y éste invierno no quiero frío. Quiero ver los ver(des) otra vez. Los suyos.