Mis pensamuertos.


A veces tan solo tienes que dejarte ir. Dejar que ese pensamiento consiga hacerse hueco entre la masa gris y bajar del cerebro. Cuando pase de ahí, podrá ir cayendo poco a poco, lentamente, en contra de si mismo, para abajo.

Cuando el pensamiento  ha pasado el cerebro,  ya ha hecho lo  mas difícil,  ha conseguido olvidar el soporte que lo retenía ahí arriba, en la parte donde mas duele.

Una vez librada de esa artimaña, descenderá automáticamente con el paso de los días hasta la punta de los pies.  A algunos pensamientos les cuesta mas que a otros. Hay algunos que en varios días ya no se acuerdan de nada, no saben ni que están haciendo ahí, y deciden irse para siempre.

Otros tardan semanas, meses, incluso años, puesto que siguen aferrados a ideas inconclusas. Hasta que un día, ya no se levantan con la misma sensación de siempre.


I changed my mind, I changed my mind, now I’m feeling different…

Algo les ha hecho cambiar, y empiezan a dudar de si mismos. Es ahí cuando al poco, se vuelven locos, y deciden tirarse al vacío desde el cerebro. Se dan cuenta que ya han estado suficiente tiempo dando vueltas sobre la cabeza, y no quieren sufrir mas.

No quieren que haya una segunda oportunidad mientras bajan hasta los pies.

Pero tampoco saben , que en lo que tarda un pensamiento desde el cerebro hasta la punta de los pies, cualquier cosa puede pasar.

Tapajuntas


En muchas ocasiones la gente se empeña en excusar lo que sucede tras su piel, como si agentes externos traspasaran esa pared, y guiaran sus actos uno a uno o incluso  a la vez.

Como la sonrisa esbozada por compromiso, de repente y sin querer, miras atrás y piensas que ha pasado.

Uno mismo dirige y actúa. Pero tú,  excusas a tus propios quehaceres. Como si no hubiesen sido libres, y alguien o algo los hubiera arrojado al acto sin quitarse la venda de los ojos.

Crees e imaginas que estas bien,lo sientes, lo estas notando. Pero nada cambia. Al igual que sonríes cuando estas llegando a casa después de un duro día de trabajo y entras en tu habitación. La que crees preciosa habitación. Pero en un instante, ese aire frío que la ventana no puede bloquear, te hace recordar que no todo está bien. Que a las maravillas, hay detalles que las estropean.


But it was not your fault but mine, and it was your heart on the line .. I really fucked it up this time…

Tras unos días, te das cuenta que necesitas parar ese aire frío que traspasa la ventana como sea.  Compras un tapajuntas.

Tras cerciorarte de que ya no entra aire frío, sonríes, sin asimilar que de nuevo, era una sonrisa por compromiso.

Que nuestra vida y nuestros actos nos pertenecen. Al igual que sus futuras consecuencias.